SinUnPeso — cosas increíbles que no necesitas (pero quieres)
Cuerno vikingo para beber

Un cuerno de buey de verdad, con su base de metal para que no se caiga (porque no tiene fondo plano, como mandan los dioses del Valhalla). Cabe medio litro largo y convierte cualquier cerveza de martes en un botín de guerra. Aviso: después de esto, beber en vaso te va a parecer una vida sin épica.
Alienígena de crochet con mensaje



Déjalo en la mesilla de quien te importa y que lea el mensaje cada mañana: eres lo mejor que he encontrado en la Tierra. Este alienígena de crochet dice en diez centímetros lo que tú no dices ni en media hora. Hecho a mano con lana suave.
Mini costal de boxeo de escritorio

Se pega al escritorio con ventosa y aguanta todo lo que no le puedes decir a nadie. Dos minutos de golpes y vuelves a tu junta con una sonrisa sospechosamente serena.
Líquido para los intermitentes

El regalo para el que nunca los usa. Una botella de nada con una etiqueta muy convincente. Verás a tu cuñado buscando dónde se echa, y nadie va a sacarlo de su error.
Bob Ross en miniatura para pintar

Un mini caballete con pinceles y el arbolito feliz del maestro de los errores felices. Diez minutos de paz pintando, garantizados por la ciencia y por Bob.
Caja de pizza con calcetines adentro

Abres la caja de pizza y las cuatro rebanadas son calcetines enrollados con cara de pepperoni. El unico regalo que decepciona un segundo y enamora los siguientes diez anos.
Calzones de emergencia en lata

Ropa interior unisex comprimida en su latita, por si acaso. El regalo que todos juran no necesitar y absolutamente nadie devuelve.
Monocular de bolsillo

Cabe en un puño y acerca lo que está a media montaña de distancia. Aguanta la lluvia y se sujeta con una mano. Oficialmente es para mirar aves; ya veremos qué acabas mirando.
Llama antiestrés Calma Llama

Una llama de peluche que existe para que la aprietes cuando el día viene con indirectas. Apachúrrala, respira y suéltala — funciona mejor que contestar ese mensaje.
Control de videojuegos tejido a mano

Un control retro de crochet, blandito y con carita feliz, para el que juega hasta la madrugada. No sirve para jugar, pero cuida su escritorio mientras el duerme.
Cartas de afirmaciones sin filtro

Cincuenta afirmaciones descaradas que no te hablan bonito: te hablan claro (vienen en inglés, como los mejores regaños). Saca una cada mañana y deja que te acomode las ideas antes que el café.
Guantes con linterna en los dedos

Linternas LED en el pulgar y el indice: alumbra exactamente donde tiene las manos, sin sostener nada con la boca. Para arreglar el coche, el fregadero o lo que se le ocurra a medianoche.
Taco tejido de apoyo emocional

Un taco de crochet con carita feliz cuyo único trabajo es estar de tu lado. Cabe en la bolsa, no opina y jamás te deja en visto.
Bloque de acrilico grabado para su escritorio

Un bloque transparente con un mensaje grabado que atrapa la luz. Lo pone en el escritorio y cada vez que le da el sol se acuerda de por que lo tiene ahi.
Mentitas para la memoria

Pastillas de menta en una lata con diagnóstico incluido: para los que no se acuerdan de nada. Se compra por la broma y se queda por el sabor.
Tostada de crochet de cumpleaños



Deja el sobre con dinero en casa y regala un brindis que se puede abrazar. Esta tostada de crochet hace el chiste sola y luego se queda años en la estantería o en el salpicadero del coche. Lleva incorporada su tarjeta de felicitación.
El dedo en la caja

Una cajita de regalo con sorpresa: un dedo (de mentira) muy realista. El grito de quien la abre es el verdadero regalo.
Garras para deshebrar carne

Dos garras de oso para despedazar la carne recién salida del asador en segundos, sin quemarse ni pelearse con dos tenedores. Además dan un aire intimidante que a papá le va a encantar.
Máquina de s'mores para la mesa

Una fogata eléctrica de interior: malvaviscos dorados, chocolate y galleta sin salir de la sala. Dieciocho mil reseñas de familias que ya no esperan al campamento.
Soporte de audifonos con 16 colores

Un soporte con circuito iluminado que cambia entre dieciseis colores y le da a su escritorio ese aire de nave espacial. Los audifonos por fin dejan de vivir tirados sobre la mesa.
Máquina de arcade de mesa

Ponla en la mesa y vuelve a perder tardes enteras con los juegos con los que creciste. Esta máquina de arcade cabe en una mano y funciona con pilas, así que se va contigo al sofá. Trae doscientos juegos dentro.
La lámpara del pato en crisis existencial

Un patito de luz sentado con la mirada perdida, cuestionándose todo. El compañero ideal para las noches de «¿qué estoy haciendo con mi vida?».
Máquina de Pac-Man de bolsillo

Sujeta con una mano esta máquina de Pac-Man y comprueba si aún te acuerdas de los patrones de los fantasmas. Es una réplica del salón recreativo con joystick de verdad y luz en el marco. Mide diecisiete centímetros.
Rodillo de hielo y gua sha

El rodillo helado que baja la hinchazón de la cara después de llorar viendo videos de señales del universo. Con su gua sha incluido para esculpir pómulos de mujer que ya entendió todo.






