Regalos para mujeres

Para ella: la que dice «no me compres nada» y espera que descifres que eso significa exactamente lo contrario. Aquí está la chuleta.
Maceta carita con manos de corazón

Una maceta con rostro sereno y manitas haciendo un corazon, donde la planta es el peinado. Regalasela con una suculenta y sera la consentida de sus repisas.
Terrario de propagación con base de madera

Bulbos de vidrio sobre madera para que sus esquejes echen raices a la vista de todos. Mitad jardin, mitad adorno de revista — y dieciseis mil reseñas de manos que ya no matan plantas.
Tenedor pescador de pepinillos

Un tenedor largo con resorte que atrapa el pepinillo del fondo del frasco sin banarse los dedos en vinagre. El problema que nadie admite tener, resuelto con elegancia.
Picador de verduras 10 en 1

Corta, ralla, rebana y pica en cubos con solo cerrar la tapa: la cebolla entera en tres segundos y sin una sola lágrima. Treinta y tres mil reseñas de cocinas agradecidas.
Rallador con carita de asombro

Un rallador cuya cara se asombra de todo lo que ralla: queso, zanahoria, chocolate. Funciona en serio y hace reir en serio — la combinacion perfecta de cajon.
Ramo de flores que no se marchita

Un ramo luminoso para el buro o la sala: flores de siempre-vivas con lucecitas calidas. El cierre perfecto — porque a mamá se le regalan flores, pero de las que se quedan.
Desmenuzador de pollo giratorio

Giras la tapa y el pollo sale deshebrado en segundos, sin tenedores ni dedos quemados. Veinticinco mil reseñas: las tinga-lovers de America ya lo saben.
Peine de acero para rebanar cebolla

Se clava en la cebolla y las rebanadas salen parejas y seguras, con los dedos lejos del cuchillo. El truco de abuela hecho de acero inoxidable.
La taza de la verdad

Una taza con un mensaje de esos que solo una hija o un hijo pueden regalar sin consecuencias. Catorce onzas de cafe y una sonrisa garantizada cada mañana.
La cobija de recargar a mamá

Una cobija con el dibujo de una pila cargando: cuando mamá se envuelve, está oficialmente recargandose y NADIE la puede molestar. Las reglas son las reglas.
La receta de una mamá especial

Una placa de cocina con la receta exacta: una taza de amor, dos de paciencia y sazon de abrazos. Para colgar donde ella cocina y leerla cuando mas se necesite.
La pala de helado de mamá

Una cuchara-pala grabada para las emergencias de helado a medianoche. Tamano generoso, porque mamá no está para cucharaditas.
Vela con dedicatoria para mamá

Una vela de lavanda cuya etiqueta dice lo que todos pensamos y nadie tiene el valor de escribir en la tarjeta. Huele a spa y hace reir antes de encenderla.
Portavelas carrusel de colibríes

Enciendes la vela y el calor hace girar los colibries en un carrusel silencioso. Mama va a apagar la luz de la sala solo para quedarselo viendo.
Lámpara de girasoles de tocar

Un ramo de girasoles que se enciende con un toque y no se marchita jamás. Luz calida para el buro, cero riego y flores para siempre — la trampa perfecta.
Reposacucharas que atrapa el vapor

Un monstruito de silicona que sostiene la cuchara y, cuando lo pones sobre la olla, deja escapar el vapor por la boca. Trece mil reseñas avalan a este ayudante de cocina.
Drácula aplasta-ajos

Gracula: un conde Drácula que tritura el ajo cuando le das vuelta, con todo y colmillos. El único vampiro que ama el ajo, y la estrella instantanea de su cocina.
Caballero pelador de verduras

Sir Peels-A-Lot: un caballero medieval cuya espada es un pelador de verduras. Monta guardia en la cocina y pela papas con mas honor que cualquier utensilio del cajon.
Gnomo lavaplatos

Un gnomo de gorro rojo cuya barba es la fibra que lava los platos. Vive al lado del fregadero, trabaja sin quejarse y hace sonreir a cualquiera que lo agarre.
Bufanda térmica para hombros y cuello

Se calienta en el microondas y abraza el cuello con aroma relajante. Es el remedio de mamá para el frio, el estres y los hombros cargados de toda la semana.
Masajeador de cuello shiatsu

Ocho nodos que amasan el cuello y los hombros con calorcito, como el masaje que siempre pide y nadie le da bien. Mas de cuarenta mil reseñas de gente que ya no le prestá el suyo a nadie.
Separador de huevos con carita

Una carita de cerámica que se toma muy en serio su único trabajo: separar la clara de la yema de la forma mas graciosa posible. Nadie vuelve a pelearse con un huevo.
Molinillos eléctricos de sal y pimienta

Molinos electricos con luz y gravedad inteligente: se activan solos al voltearlos, con una mano y sin esfuerzo. El upgrade que su mesa llevaba años pidiendo.
La cuchara asesina de cereales

Una cuchara grabada que confiesa el crimen de mamá: acabarse el cereal a cucharadas de contrabando. Para la que ataca la alacena a medianoche y jura que no fue ella.