Splatypus, la espátula ornitorrinco

Un ornitorrinco de cocina que se lanza de clavado a los frascos y rasca hasta la última gota de Nutella. Diseño ganador de premios y de corazones.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Un ornitorrinco de cocina que se lanza de clavado a los frascos y rasca hasta la última gota de Nutella. Diseño ganador de premios y de corazones.
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25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
París nevado, luz cálida, caja musical y un reloj de arena escondido en la base. La pieza vintage que se queda en la repisa hasta el año 3000.

Un aromatizante de coche con una ardilla parada en ropa interior. No hay forma humana de explicarla: solo de regalarla y ver qué pasa.

Nueve piedras de granito que enfrían el trago sin aguarlo ni un grado de sabor, con sus pinzas y su bolsita de terciopelo. Para el papá que dice que el hielo «le arruina el whisky» — ahora con evidencia científica de su lado.

Un vaso torneado en madera de roble carbonizada por dentro, como los barriles donde envejece el bourbon. Cada trago pasa por madera quemada y sale con historia.

Túmbate en el sofá, enróllate en esta manta con forma de tortilla y conviértete oficialmente en un burrito humano. La textura imita la harina de verdad, así que las fotos van a ser un problema. Mide casi dos metros.

Una canasta entera de carne seca artesanal en sabores distintos, lista para regalar. El único arreglo que papá no va a fingir que le gustó — se lo va a acabar antes del café.

Una cuchara grabada que confiesa el crimen de mamá: acabarse el cereal a cucharadas de contrabando. Para la que ataca la alacena a medianoche y jura que no fue ella.

Una camarita HD que entra donde jamás debió entrar un ojo humano: tu oído. Se conecta al teléfono y de pronto toda la familia quiere ver. Asqueroso y fascinante en partes exactamente iguales.

Linternas LED en el pulgar y el indice: alumbra exactamente donde tiene las manos, sin sostener nada con la boca. Para arreglar el coche, el fregadero o lo que se le ocurra a medianoche.