Mentitas para la memoria

Pastillas de menta en una lata con diagnóstico incluido: para los que no se acuerdan de nada. Se compra por la broma y se queda por el sabor.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Pastillas de menta en una lata con diagnóstico incluido: para los que no se acuerdan de nada. Se compra por la broma y se queda por el sabor.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Una cuchara-pala grabada para las emergencias de helado a medianoche. Tamano generoso, porque mamá no está para cucharaditas.



Levanta la muñeca y deja que se vea el mecanismo girando solo, sin pilas ni cargador. Este reloj automático esqueleto trabaja con el movimiento de tu brazo, aguanta golpes y salpicaduras, y hace que nadie te pregunte la hora sin mirarlo primero. Movimiento japonés.



Deja una en el suelo de la ducha, lejos del chorro, y respira hondo mientras el vapor hace el resto. Estas pastillas aromáticas convierten diez minutos de martes en algo parecido a un spa. Vienen doce, con seis aromas distintos.

Un globo terráqueo de cristal soplado a mano, con un barco antiguo grabado navegando dentro y 850 ml de whisky alrededor. Viene con bandeja de madera, tapón, embudo, dos vasos con el mapamundi grabado y dos piedras que enfrían sin aguar la copa. Ocupa el sitio de un adorno y hace el trabajo de un bar entero.

Enciende el Halcón Milenario en tu escritorio y ajusta el brazo hasta que apunte donde tú quieras. Esta lámpara con licencia oficial ilumina lo justo para trabajar y lo suficiente para que se note. La nave gira sobre su base.

Todo de metal y con imanes que no sueltan: pega su telefono a la maquina, gira 360 grados y graba sus series sin pedirle el favor a nadie.

Huele a vacaciones en las que nadie te arruinó la playa. Exfolia, hidrata y deja la piel de «me cuido porque quiero», no porque alguien vaya a verla.

Las brocas que sacan ese tornillo barrido que lleva tres años burlándose de papá desde la bisagra. Baratísimas, y el gusto de ganar esa batalla no tiene precio.

Se estira hasta donde el brazo jamás llegó, con cinco cabezas intercambiables. De los regalos que se reciben con burla y se defienden con la vida.