La cabra que grita

Una cabrita de escritorio que pega el grito viral cuando la aprietas, con todo y su librito ilustrado. Cuarenta y dos mil reseñas de gente que la aprieta a diario.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Una cabrita de escritorio que pega el grito viral cuando la aprietas, con todo y su librito ilustrado. Cuarenta y dos mil reseñas de gente que la aprieta a diario.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Se pinta con agua, la obra aparece en trazos de tinta y se desvanece en minutos: arte zen sobre el escritorio. El regalo favorito de la gente estresada.

Se estira, se dobla, se pega con su imán debajo del coche y recoge del suelo el tornillo que se cayó en lo oscuro. La herramienta que papá no sabía que era su favorita.

Instrucciones: añadir agua. Es una lata vacía con la etiqueta más seria que has visto, y funciona porque siempre hay alguien que tarda demasiado en leerla. Imprescindible en cualquier mochila imaginaria.

Un libro con pruebas cientificas e historicas de que hay mamás mucho peores que ella (viene en ingles, las carcajadas son universales). El regalo que la hace reir y sentirse ganadora a la vez.

Palillos chinos que se encienden como sables de entrenamiento Jedi. El sushi nunca se comió con tanto honor.

Ven a trescientos metros en oscuridad total, con ocho aumentos, pantalla de 2.4 pulgadas y una tarjeta de 32 GB para grabar lo que aparezca. Pesan 240 gramos, así que caben en cualquier mochila. Aviso: lo primero que vas a hacer con ellos es vigilar tu propio patio a las tres de la mañana.

Un control retro de crochet, blandito y con carita feliz, para el que juega hasta la madrugada. No sirve para jugar, pero cuida su escritorio mientras el duerme.

Convierte un enchufe en seis, con repisa para recargar el teléfono y luz nocturna que se prende sola. De esas cosas que parecen obra de un electricista caro.



Sírvete un bourbon en madera y nota cómo el interior tostado le añade ese fondo de barrica. Este vaso de madera quemada no se rompe si se te cae en la terraza, solo pide lavado a mano. Viene con dos bolas de acero para enfriar.