El reloj de arena del trono

Cinco minutos de arena para esas visitas al baño que se estaban volviendo retiros espirituales. Regalo pasivo-agresivo avalado por veinte mil reseñas.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

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25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
Sal al jardín y mira una hoja hasta ver sus células en la pantalla. Este microscopio digital de bolsillo aumenta mil veces y guarda las fotos, así que las hormigas del patio acaban en un álbum familiar. Pesa doscientos gramos.

Set de tazas de Harry Potter con chocolate caliente incluido: al servir lo caliente, el hechizo aparece en la taza. Magia certificada para muggles.

Un contenedor de basura chiquito, con sus ruedas y su tapa, para las envolturas, las notas fallidas y los planes del lunes. El accesorio mas honesto que puede tener un escritorio.

La Muerte llegó… a remojar tu té. Su túnica de silicona guarda las hojas mientras su carita se asoma por el borde de la taza. El té nunca fue tan dramático.

París nevado, luz cálida, caja musical y un reloj de arena escondido en la base. La pieza vintage que se queda en la repisa hasta el año 3000.

Pones la tapa de roble sobre el vaso, prendes las astillas y el humo frío se va metiendo en el whisky hasta que sabe a fogata. Trae seis maderas distintas, moldes para hielo en bola, filtro de metal, dos vasos y su caja de regalo. También ahúma queso y carne, por si el whisky se acaba antes que las ganas.

Calor y masaje en la espalda baja, sin cables y donde sea: el sillón, el coche, el estadio. Para el papá que carga todo — incluida la lumbalgia.

Una bicicletita con ruedas de acero que rebana la pizza pedaleando su recorrido. El repartidor más confiable que jamás entrará a tu cocina.

Giras la tapa y el pollo sale deshebrado en segundos, sin tenedores ni dedos quemados. Veinticinco mil reseñas: las tinga-lovers de America ya lo saben.