Tazas mágicas que cambian de color

Set de tazas de Harry Potter con chocolate caliente incluido: al servir lo caliente, el hechizo aparece en la taza. Magia certificada para muggles.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Set de tazas de Harry Potter con chocolate caliente incluido: al servir lo caliente, el hechizo aparece en la taza. Magia certificada para muggles.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Monta este túnel cama para gatos en el salón y deja de buscar al tuyo por los armarios. Tiene dos salidas, una pelota colgando y un centro donde dormir, o sea todo lo que un gato pide. Mide noventa centímetros.

La tapa ahumadora, el soplete y seis maderas de aromas: el old fashioned de papá sale de la cocina con su nube de humo dentro del vaso. Espectáculo y sabor en un solo aparato.

La venganza perfecta: un paquete que dice «pilas incluidas, regalo no incluido». Para el intercambio donde ya no sabías qué llevar.

Nueve piedras de granito que enfrían el trago sin aguarlo ni un grado de sabor, con sus pinzas y su bolsita de terciopelo. Para el papá que dice que el hielo «le arruina el whisky» — ahora con evidencia científica de su lado.

Dieciséis botones: aplausos, tambor de chiste, grillos para las juntas incómodas. El poder de un programa de televisión en la palma de la mano.

Se le llena la cabeza con agua y vinagre, se enoja dentro del microondas y su vapor despega hasta la lasaña fosilizada. La señora más útil de toda la cocina.

Un pepinillo de plástico de trece centímetros con un botón. Lo aprietas y canta yodel. No hace nada más: no tiene aplicación, no se conecta a nada y no resuelve ningún problema. Cuesta menos que dos cafés y es matemáticamente imposible que alguien lo apriete una sola vez.



Cámbiate a algo blando en cuanto cruces la puerta y deja los zapatos en la entrada. Estas zapatillas de casa peludas llevan espuma viscoelástica que se hunde con tu pisada y suela antideslizante para el suelo frío. Se lavan a máquina.

Cinco minutos de arena para esas visitas al baño que se estaban volviendo retiros espirituales. Regalo pasivo-agresivo avalado por veinte mil reseñas.