Taco tejido de apoyo emocional

Un taco de crochet con carita feliz cuyo único trabajo es estar de tu lado. Cabe en la bolsa, no opina y jamás te deja en visto.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Un taco de crochet con carita feliz cuyo único trabajo es estar de tu lado. Cabe en la bolsa, no opina y jamás te deja en visto.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Nueve piedras de granito que enfrían el trago sin aguarlo ni un grado de sabor, con sus pinzas y su bolsita de terciopelo. Para el papá que dice que el hielo «le arruina el whisky» — ahora con evidencia científica de su lado.

Dos caballitos tequileros con forma de sanitario portátil, para brindar donde nadie pidió brindar. El toque de elegancia que tu fiesta no sabía que le faltaba.

Una canasta entera de carne seca artesanal en sabores distintos, lista para regalar. El único arreglo que papá no va a fingir que le gustó — se lo va a acabar antes del café.

Ropa interior unisex comprimida en su latita, por si acaso. El regalo que todos juran no necesitar y absolutamente nadie devuelve.

Flota en el aire dando vueltas, sin cables ni trampa visible, y se ilumina de noche. Lo pones en el escritorio y se acabó la concentración: todos se quedan mirando el planeta suspendido.

Los parches premiados que desinflan la mirada de trasnochada en veinte minutos. Póntelos, hazte el café y que nadie sepa que anoche fue capítulo final.

Una esfera transparente con NADA adentro, empaquetada con toda solemnidad. Para la persona que lo tiene todo: ya nada más le faltaba esto.

Cerrada es un libro de pasta dura; abierta, un abanico de luz cálida en cinco colores. El truco de magia favorito de cualquier buró.

Veinte frascos de mezclas distintas para carne, pollo, costillas y lo que caiga en la parrilla. A papá le va a dar por «experimentar» — y la familia entera sale ganando.