Soporte magnetico de gimnasio

Todo de metal y con imanes que no sueltan: pega su telefono a la maquina, gira 360 grados y graba sus series sin pedirle el favor a nadie.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

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El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Ocho nodos que amasan el cuello y los hombros con calorcito, como el masaje que siempre pide y nadie le da bien. Mas de cuarenta mil reseñas de gente que ya no le prestá el suyo a nadie.

Café servido en un excusado de cerámica en miniatura. De pésimo gusto y de excelente calidad: la combinación que hace leyenda en la oficina.

Una pista de boliche de bolsillo con sus diez pinos y todo. La sobremesa navideña por fin tiene torneo oficial.

Dos piedras que dan calor durante horas y caben en el abrigo. Para quien tiene las manos frías en agosto y además lo dice en voz alta. De paso sirven de batería para el móvil.

Los parches premiados que desinflan la mirada de trasnochada en veinte minutos. Póntelos, hazte el café y que nadie sepa que anoche fue capítulo final.

Instrucciones: añadir agua. Es una lata vacía con la etiqueta más seria que has visto, y funciona porque siempre hay alguien que tarda demasiado en leerla. Imprescindible en cualquier mochila imaginaria.

Un globo terráqueo de cristal soplado a mano, con un barco antiguo grabado navegando dentro y 850 ml de whisky alrededor. Viene con bandeja de madera, tapón, embudo, dos vasos con el mapamundi grabado y dos piedras que enfrían sin aguar la copa. Ocupa el sitio de un adorno y hace el trabajo de un bar entero.

Las brocas que sacan ese tornillo barrido que lleva tres años burlándose de papá desde la bisagra. Baratísimas, y el gusto de ganar esa batalla no tiene precio.

La mascarilla viral de hidrogel que se pone transparente cuando el colágeno ya entró a trabajar. Te la dejas mientras duermes y amaneces con cara de que la vida te trata bien — porque ahora sí.