Portaplumas de golf para su escritorio

Un mini campo de golf que ademas guarda sus plumas: bola, bandera y todo. Termina la llamada, mete un putt y vuelve al trabajo como si nada.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Un mini campo de golf que ademas guarda sus plumas: bola, bandera y todo. Termina la llamada, mete un putt y vuelve al trabajo como si nada.
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25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
La tapa ahumadora, el soplete y seis maderas de aromas: el old fashioned de papá sale de la cocina con su nube de humo dentro del vaso. Espectáculo y sabor en un solo aparato.

Un juego de cartas absurdo donde todos terminan con cara de alce y llorando de risa. El salvavidas oficial de las reuniones familiares.

Se pinta con agua, la obra aparece en trazos de tinta y se desvanece en minutos: arte zen sobre el escritorio. El regalo favorito de la gente estresada.

Dieciséis botones: aplausos, tambor de chiste, grillos para las juntas incómodas. El poder de un programa de televisión en la palma de la mano.



Deja una en el suelo de la ducha, lejos del chorro, y respira hondo mientras el vapor hace el resto. Estas pastillas aromáticas convierten diez minutos de martes en algo parecido a un spa. Vienen doce, con seis aromas distintos.

Huele a vacaciones en las que nadie te arruinó la playa. Exfolia, hidrata y deja la piel de «me cuido porque quiero», no porque alguien vaya a verla.

Túmbate en el sofá, enróllate en esta manta con forma de tortilla y conviértete oficialmente en un burrito humano. La textura imita la harina de verdad, así que las fotos van a ser un problema. Mide casi dos metros.

Giras la tapa y el pollo sale deshebrado en segundos, sin tenedores ni dedos quemados. Veinticinco mil reseñas: las tinga-lovers de America ya lo saben.

Cerrada es un libro de pasta dura; abierta, un abanico de luz cálida en cinco colores. El truco de magia favorito de cualquier buró.