Pilas: el regalo no incluido

La venganza perfecta: un paquete que dice «pilas incluidas, regalo no incluido». Para el intercambio donde ya no sabías qué llevar.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

La venganza perfecta: un paquete que dice «pilas incluidas, regalo no incluido». Para el intercambio donde ya no sabías qué llevar.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
Ocho nodos que amasan el cuello y los hombros con calorcito, como el masaje que siempre pide y nadie le da bien. Mas de cuarenta mil reseñas de gente que ya no le prestá el suyo a nadie.

Un mini campo de golf que ademas guarda sus plumas: bola, bandera y todo. Termina la llamada, mete un putt y vuelve al trabajo como si nada.

La cinta sale por donde te imaginas. Es de lo más tonto que puedes poner en un escritorio y por eso funciona: nadie pasa por delante sin comentarlo. Humor de oficina en estado puro.

Brújula, sierra, mechero, silbato, botiquín y doscientas cosas más en una caja del tamaño de un libro. No lo vas a necesitar nunca. Y precisamente por eso se duerme mejor con él en el maletero.

Una taza con un mensaje de esos que solo una hija o un hijo pueden regalar sin consecuencias. Catorce onzas de cafe y una sonrisa garantizada cada mañana.

Enciende el Halcón Milenario en tu escritorio y ajusta el brazo hasta que apunte donde tú quieras. Esta lámpara con licencia oficial ilumina lo justo para trabajar y lo suficiente para que se note. La nave gira sobre su base.

Abres la caja de pizza y las cuatro rebanadas son calcetines enrollados con cara de pepperoni. El unico regalo que decepciona un segundo y enamora los siguientes diez anos.



Deja una en el suelo de la ducha, lejos del chorro, y respira hondo mientras el vapor hace el resto. Estas pastillas aromáticas convierten diez minutos de martes en algo parecido a un spa. Vienen doce, con seis aromas distintos.

Palillos chinos que se encienden como sables de entrenamiento Jedi. El sushi nunca se comió con tanto honor.