Mini arco y flechas de escritorio

Un arco de verdad en miniatura con flechas de ventosa. La productividad de la oficina baja 40% y la felicidad sube 400%. Las matemáticas no mienten.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Un arco de verdad en miniatura con flechas de ventosa. La productividad de la oficina baja 40% y la felicidad sube 400%. Las matemáticas no mienten.
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25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Cincuenta y cuatro varillas que se amoldan a la forma de lo que sea: tuercas, ganchos, tornillos raros. El fin de la busqueda eterna de la llave correcta.

Acero al carbono forjado a mano, mango de nogal tallado y una hoja curva y ancha que se mece sobre la tabla en vez de picar a golpes. Corta carne, pescado, verdura y, si el día lo pide, pizza. Trae funda para colgarlo al cinturón: nadie lo necesita y todo el mundo lo va a hacer.

Una masa con aroma a eneldo que amasas, estiras y aplastas mientras decides si contestar o bloquear. Absurda, sí. Efectiva, también.

Un gnomo de gorro rojo cuya barba es la fibra que lava los platos. Vive al lado del fregadero, trabaja sin quejarse y hace sonreir a cualquiera que lo agarre.

Dos llaveros que solo tienen sentido juntos: uno para el, otro para ti. La cursileria mas barata y efectiva que vas a encontrar, con estetica de videojuego.

Dos libros de patrones hermosos para pintar con la mente en blanco. Media hora de colores y tu sistema nervioso firma la paz.

Una bicicletita con ruedas de acero que rebana la pizza pedaleando su recorrido. El repartidor más confiable que jamás entrará a tu cocina.

Dos piedras que dan calor durante horas y caben en el abrigo. Para quien tiene las manos frías en agosto y además lo dice en voz alta. De paso sirven de batería para el móvil.

La enciendes, se abre, sale un dedito y se apaga a sí misma. No sirve absolutamente para nada y justo por eso es perfecta. Filosofía pura en caja de madera.