Masa antiestrés de pepinillo

Una masa con aroma a eneldo que amasas, estiras y aplastas mientras decides si contestar o bloquear. Absurda, sí. Efectiva, también.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Una masa con aroma a eneldo que amasas, estiras y aplastas mientras decides si contestar o bloquear. Absurda, sí. Efectiva, también.
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Le pones el nombre y ya es suya para siempre. Es de esas cosas que se llevan encima veinte años y acaban teniendo una historia detrás. Regálala y prepárate para que te la enseñe cada vez.



Sírvete un bourbon en madera y nota cómo el interior tostado le añade ese fondo de barrica. Este vaso de madera quemada no se rompe si se te cae en la terraza, solo pide lavado a mano. Viene con dos bolas de acero para enfriar.

El regalo para el que nunca los usa. Una botella de nada con una etiqueta muy convincente. Verás a tu cuñado buscando dónde se echa, y nadie va a sacarlo de su error.

Cincuenta afirmaciones descaradas que no te hablan bonito: te hablan claro (vienen en inglés, como los mejores regaños). Saca una cada mañana y deja que te acomode las ideas antes que el café.

Un cuerno de buey de verdad, con su base de metal para que no se caiga (porque no tiene fondo plano, como mandan los dioses del Valhalla). Cabe medio litro largo y convierte cualquier cerveza de martes en un botín de guerra. Aviso: después de esto, beber en vaso te va a parecer una vida sin épica.

Cabe en un puño y acerca lo que está a media montaña de distancia. Aguanta la lluvia y se sujeta con una mano. Oficialmente es para mirar aves; ya veremos qué acabas mirando.



Deja el sobre con dinero en casa y regala un brindis que se puede abrazar. Esta tostada de crochet hace el chiste sola y luego se queda años en la estantería o en el salpicadero del coche. Lleva incorporada su tarjeta de felicitación.



Déjalo en la mesilla de quien te importa y que lea el mensaje cada mañana: eres lo mejor que he encontrado en la Tierra. Este alienígena de crochet dice en diez centímetros lo que tú no dices ni en media hora. Hecho a mano con lana suave.

Esconde premios dentro de la cajetilla y deja que tu perro los saque uno a uno. Este juguete de peluche cruje, suena y parodia una marca de tabaco que reconocerás al instante. Los cigarrillos salen y entran.