Libros para colorear para adultos

Dos libros de patrones hermosos para pintar con la mente en blanco. Media hora de colores y tu sistema nervioso firma la paz.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Dos libros de patrones hermosos para pintar con la mente en blanco. Media hora de colores y tu sistema nervioso firma la paz.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Un control retro de crochet, blandito y con carita feliz, para el que juega hasta la madrugada. No sirve para jugar, pero cuida su escritorio mientras el duerme.

Dos llaveros que solo tienen sentido juntos: uno para el, otro para ti. La cursileria mas barata y efectiva que vas a encontrar, con estetica de videojuego.

La caja que lo trae todo: cobija, calcetas, vela, tarjeta y hasta quien te diga «bien hecho». Es literalmente regalarte un apapacho con moño — el cierre perfecto de esta lista.

Se enciende sola cuando entras de madrugada y tiñe la taza del color que elijas. Nadie vuelve a encender la luz grande a las cuatro de la mañana. Tu retina te lo agradecerá.

Un gnomo de gorro rojo cuya barba es la fibra que lava los platos. Vive al lado del fregadero, trabaja sin quejarse y hace sonreir a cualquiera que lo agarre.

Un patito de luz sentado con la mirada perdida, cuestionándose todo. El compañero ideal para las noches de «¿qué estoy haciendo con mi vida?».

Una pluma hecha de piezas magneticas que se desarma y se vuelve a armar en mil formas mientras el finge que escucha la junta. Escribe de verdad, pero nadie la compra por eso.

Un pepinillo de plástico de trece centímetros con un botón. Lo aprietas y canta yodel. No hace nada más: no tiene aplicación, no se conecta a nada y no resuelve ningún problema. Cuesta menos que dos cafés y es matemáticamente imposible que alguien lo apriete una sola vez.

Ven a trescientos metros en oscuridad total, con ocho aumentos, pantalla de 2.4 pulgadas y una tarjeta de 32 GB para grabar lo que aparezca. Pesan 240 gramos, así que caben en cualquier mochila. Aviso: lo primero que vas a hacer con ellos es vigilar tu propio patio a las tres de la mañana.