La sudaderita de la palanca de velocidades

Una mini sudadera con gorro para vestir la palanca del coche. No mejora el manejo, pero el coche se ve ridículamente feliz.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Una mini sudadera con gorro para vestir la palanca del coche. No mejora el manejo, pero el coche se ve ridículamente feliz.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
Un Darth Vader de escritorio que sostiene la pluma en alto como si fuera su sable de luz. El accesorio que convierte la oficina de papá al lado oscuro — el de la elegancia.

Linternas LED en el pulgar y el indice: alumbra exactamente donde tiene las manos, sin sostener nada con la boca. Para arreglar el coche, el fregadero o lo que se le ocurra a medianoche.

Un pepinillo de plástico de trece centímetros con un botón. Lo aprietas y canta yodel. No hace nada más: no tiene aplicación, no se conecta a nada y no resuelve ningún problema. Cuesta menos que dos cafés y es matemáticamente imposible que alguien lo apriete una sola vez.

Se activa sola cuando alguien entra al baño de madrugada: luz suave de colores directo en la taza, sin cegar a nadie. Empieza como broma y termina siendo lo más útil de la casa.

La Muerte llegó… a remojar tu té. Su túnica de silicona guarda las hojas mientras su carita se asoma por el borde de la taza. El té nunca fue tan dramático.



Levanta la muñeca y deja que se vea el mecanismo girando solo, sin pilas ni cargador. Este reloj automático esqueleto trabaja con el movimiento de tu brazo, aguanta golpes y salpicaduras, y hace que nadie te pregunte la hora sin mirarlo primero. Movimiento japonés.

París nevado, luz cálida, caja musical y un reloj de arena escondido en la base. La pieza vintage que se queda en la repisa hasta el año 3000.

Una pluma hecha de piezas magneticas que se desarma y se vuelve a armar en mil formas mientras el finge que escucha la junta. Escribe de verdad, pero nadie la compra por eso.



Regálalo cuando se te acabe la imaginación y quedarás mejor que nunca. Este collar de plata con piedra de nacimiento lleva un corazón infinito grabado con un te quiero, listo para aniversarios y cumpleaños. Es plata de ley 925.