La cangurera de panza peluda

Una riñonera que convierte a cualquiera en señor de panza al aire con solo ponérsela. En la playa causa sensación; en la aduana, preguntas.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Una riñonera que convierte a cualquiera en señor de panza al aire con solo ponérsela. En la playa causa sensación; en la aduana, preguntas.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Palillos chinos que se encienden como sables de entrenamiento Jedi. El sushi nunca se comió con tanto honor.

Una cabrita de escritorio que pega el grito viral cuando la aprietas, con todo y su librito ilustrado. Cuarenta y dos mil reseñas de gente que la aprieta a diario.

Una canasta entera de carne seca artesanal en sabores distintos, lista para regalar. El único arreglo que papá no va a fingir que le gustó — se lo va a acabar antes del café.

Los parches premiados que desinflan la mirada de trasnochada en veinte minutos. Póntelos, hazte el café y que nadie sepa que anoche fue capítulo final.

La venganza perfecta: un paquete que dice «pilas incluidas, regalo no incluido». Para el intercambio donde ya no sabías qué llevar.

Giras la tapa y el pollo sale deshebrado en segundos, sin tenedores ni dedos quemados. Veinticinco mil reseñas: las tinga-lovers de America ya lo saben.

Chocolate derretido en el centro de la mesa y todos con un tenedorcito en la mano. La forma más deliciosa de que la familia por fin suelte el teléfono.



Cámbiate a la cuchilla de toda la vida y afeitate despacio, pasada a pasada, como en la barbería del barrio. Esta navaja de barbero es de acero inoxidable con mango metálico y tapa que se abre para cambiar el filo. Viene con cien cuchillas.

Una esfera transparente con NADA adentro, empaquetada con toda solemnidad. Para la persona que lo tiene todo: ya nada más le faltaba esto.