Kit para cultivar cinco bonsáis

Semillas japonesas, macetas y manual para criar cinco arbolitos desde cero. Para la persona que necesita un proyecto que no se pueda hacer con prisa.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Semillas japonesas, macetas y manual para criar cinco arbolitos desde cero. Para la persona que necesita un proyecto que no se pueda hacer con prisa.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Se le llena la cabeza con agua y vinagre, se enoja dentro del microondas y su vapor despega hasta la lasaña fosilizada. La señora más útil de toda la cocina.

La Muerte llegó… a remojar tu té. Su túnica de silicona guarda las hojas mientras su carita se asoma por el borde de la taza. El té nunca fue tan dramático.

La mascarilla viral de hidrogel que se pone transparente cuando el colágeno ya entró a trabajar. Te la dejas mientras duermes y amaneces con cara de que la vida te trata bien — porque ahora sí.

Una canasta entera de carne seca artesanal en sabores distintos, lista para regalar. El único arreglo que papá no va a fingir que le gustó — se lo va a acabar antes del café.

Un libro chiquito con frases a medio terminar que tu completas: las razones exactas por las que lo quieres. Media hora de escritura y un regalo que no se tira jamas.

Un decantador de 850 ml con la silueta exacta de un control de videojuegos, con sus dos vasos y su base. Sirve el trago sin soltar la partida y de paso decora el estante mejor que cualquier trofeo.

Un patito de luz sentado con la mirada perdida, cuestionándose todo. El compañero ideal para las noches de «¿qué estoy haciendo con mi vida?».

Pega este soporte a los azulejos y bébete la cerveza bajo el agua caliente sin sostener nada. Aguanta latas, botellas y copas de vino, que a veces la ducha pide otra cosa. Se sujeta con ventosa.

Un soporte con circuito iluminado que cambia entre dieciseis colores y le da a su escritorio ese aire de nave espacial. Los audifonos por fin dejan de vivir tirados sobre la mesa.