Gnomo lavaplatos

Un gnomo de gorro rojo cuya barba es la fibra que lava los platos. Vive al lado del fregadero, trabaja sin quejarse y hace sonreir a cualquiera que lo agarre.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Un gnomo de gorro rojo cuya barba es la fibra que lava los platos. Vive al lado del fregadero, trabaja sin quejarse y hace sonreir a cualquiera que lo agarre.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
La Muerte llegó… a remojar tu té. Su túnica de silicona guarda las hojas mientras su carita se asoma por el borde de la taza. El té nunca fue tan dramático.

Un libro con pruebas cientificas e historicas de que hay mamás mucho peores que ella (viene en ingles, las carcajadas son universales). El regalo que la hace reir y sentirse ganadora a la vez.

Una masa con aroma a eneldo que amasas, estiras y aplastas mientras decides si contestar o bloquear. Absurda, sí. Efectiva, también.

Las brocas que sacan ese tornillo barrido que lleva tres años burlándose de papá desde la bisagra. Baratísimas, y el gusto de ganar esa batalla no tiene precio.

Una pluma hecha de piezas magneticas que se desarma y se vuelve a armar en mil formas mientras el finge que escucha la junta. Escribe de verdad, pero nadie la compra por eso.

Un aromatizante de coche con una ardilla parada en ropa interior. No hay forma humana de explicarla: solo de regalarla y ver qué pasa.

Una esfera transparente con NADA adentro, empaquetada con toda solemnidad. Para la persona que lo tiene todo: ya nada más le faltaba esto.

Pastillas de menta en una lata con diagnóstico incluido: para los que no se acuerdan de nada. Se compra por la broma y se queda por el sabor.

Una navaja con acabado de coleccionista que va a llevar encima como amuleto. De esas que saca en la mesa para abrir algo y todos preguntan de donde la saco.