El patito columpista del retrovisor

Un pato en su columpio que se mece con cada curva del camino. El copiloto más tranquilo del mundo.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Un pato en su columpio que se mece con cada curva del camino. El copiloto más tranquilo del mundo.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Todo de metal y con imanes que no sueltan: pega su telefono a la maquina, gira 360 grados y graba sus series sin pedirle el favor a nadie.

Un gnomo de gorro rojo cuya barba es la fibra que lava los platos. Vive al lado del fregadero, trabaja sin quejarse y hace sonreir a cualquiera que lo agarre.

Veinte frascos de mezclas distintas para carne, pollo, costillas y lo que caiga en la parrilla. A papá le va a dar por «experimentar» — y la familia entera sale ganando.

Se enciende sola cuando entras de madrugada y tiñe la taza del color que elijas. Nadie vuelve a encender la luz grande a las cuatro de la mañana. Tu retina te lo agradecerá.

Dieciséis botones: aplausos, tambor de chiste, grillos para las juntas incómodas. El poder de un programa de televisión en la palma de la mano.

Un putter que también es pluma y su mini green con hoyo, para meter putts entre junta y junta. La productividad de papá bajará un 4% y su felicidad subirá un 96%.

La mascarilla viral de hidrogel que se pone transparente cuando el colágeno ya entró a trabajar. Te la dejas mientras duermes y amaneces con cara de que la vida te trata bien — porque ahora sí.

Cinco minutos de arena para esas visitas al baño que se estaban volviendo retiros espirituales. Regalo pasivo-agresivo avalado por veinte mil reseñas.

Dos piedras que dan calor durante horas y caben en el abrigo. Para quien tiene las manos frías en agosto y además lo dice en voz alta. De paso sirven de batería para el móvil.