El muñeco de nieve grosero

Un muñeco de nieve que se ríe, se sacude y suelta sonidos que no vamos a describir aquí. La decoración navideña que la abuela finge desaprobar.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Un muñeco de nieve que se ríe, se sacude y suelta sonidos que no vamos a describir aquí. La decoración navideña que la abuela finge desaprobar.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Sal al jardín y mira una hoja hasta ver sus células en la pantalla. Este microscopio digital de bolsillo aumenta mil veces y guarda las fotos, así que las hormigas del patio acaban en un álbum familiar. Pesa doscientos gramos.

Bulbos de vidrio sobre madera para que sus esquejes echen raices a la vista de todos. Mitad jardin, mitad adorno de revista — y dieciseis mil reseñas de manos que ya no matan plantas.

Este Buda respira contigo: la luz sube al inhalar, baja al exhalar, y en cinco minutos tu cabeza deja de sonar como grupo de WhatsApp. Sin pantallas ni aplicaciones — solo tú, la luz y el aire.

Flota en el aire dando vueltas, sin cables ni trampa visible, y se ilumina de noche. Lo pones en el escritorio y se acabó la concentración: todos se quedan mirando el planeta suspendido.

Un bloque transparente con un mensaje grabado que atrapa la luz. Lo pone en el escritorio y cada vez que le da el sol se acuerda de por que lo tiene ahi.

Un control retro de crochet, blandito y con carita feliz, para el que juega hasta la madrugada. No sirve para jugar, pero cuida su escritorio mientras el duerme.

Un cuchillo de broma con nombre impublicable, para el papá que presume que en su casa no se tira nada. El regalo de risa que va a colgar en el baño como trofeo.

Una multiherramienta de bolsillo con un te quiero grabado que solo el va a ver cada vez que la abra. Sirve para todo, y de paso le recuerda quien se la dio.

Un putter que también es pluma y su mini green con hoyo, para meter putts entre junta y junta. La productividad de papá bajará un 4% y su felicidad subirá un 96%.