El cortapizza de bicicleta

Una bicicletita con ruedas de acero que rebana la pizza pedaleando su recorrido. El repartidor más confiable que jamás entrará a tu cocina.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Una bicicletita con ruedas de acero que rebana la pizza pedaleando su recorrido. El repartidor más confiable que jamás entrará a tu cocina.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
La caja que lo trae todo: cobija, calcetas, vela, tarjeta y hasta quien te diga «bien hecho». Es literalmente regalarte un apapacho con moño — el cierre perfecto de esta lista.

Dieciséis botones: aplausos, tambor de chiste, grillos para las juntas incómodas. El poder de un programa de televisión en la palma de la mano.

Una multiherramienta de bolsillo con un te quiero grabado que solo el va a ver cada vez que la abra. Sirve para todo, y de paso le recuerda quien se la dio.



Regálalo cuando se te acabe la imaginación y quedarás mejor que nunca. Este collar de plata con piedra de nacimiento lleva un corazón infinito grabado con un te quiero, listo para aniversarios y cumpleaños. Es plata de ley 925.

La cinta sale por donde te imaginas. Es de lo más tonto que puedes poner en un escritorio y por eso funciona: nadie pasa por delante sin comentarlo. Humor de oficina en estado puro.

Un taco de crochet con carita feliz cuyo único trabajo es estar de tu lado. Cabe en la bolsa, no opina y jamás te deja en visto.

Aguantan hasta 800 grados: papá puede acomodar las brasas con la mano como siempre presumió que podía (ahora sin el susto de la familia). Antideslizantes y lavables.

Un decantador de 850 ml con la silueta exacta de un control de videojuegos, con sus dos vasos y su base. Sirve el trago sin soltar la partida y de paso decora el estante mejor que cualquier trofeo.

Molinos electricos con luz y gravedad inteligente: se activan solos al voltearlos, con una mano y sin esfuerzo. El upgrade que su mesa llevaba años pidiendo.