Drácula aplasta-ajos

Gracula: un conde Drácula que tritura el ajo cuando le das vuelta, con todo y colmillos. El único vampiro que ama el ajo, y la estrella instantanea de su cocina.
El botón te lleva a la tienda; el precio puede cambiar sin aviso.

Gracula: un conde Drácula que tritura el ajo cuando le das vuelta, con todo y colmillos. El único vampiro que ama el ajo, y la estrella instantanea de su cocina.
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25 regalos raros que no sabías que existían
25 regalos de Navidad que nadie va a fingir que le gustan
25 regalos para darte a ti misma después de soltar lo que no era
25 regalos para papá que no son otra corbata
25 regalos para tu novio que sí va a usar
25 regalos para mamá que la van a hacer llorar (de risa)
25 regalos de menos de $20 que parecen mucho más caros
Nueve piedras de granito que enfrían el trago sin aguarlo ni un grado de sabor, con sus pinzas y su bolsita de terciopelo. Para el papá que dice que el hielo «le arruina el whisky» — ahora con evidencia científica de su lado.

Café servido en un excusado de cerámica en miniatura. De pésimo gusto y de excelente calidad: la combinación que hace leyenda en la oficina.

Un soporte con circuito iluminado que cambia entre dieciseis colores y le da a su escritorio ese aire de nave espacial. Los audifonos por fin dejan de vivir tirados sobre la mesa.



Levanta la muñeca y deja que se vea el mecanismo girando solo, sin pilas ni cargador. Este reloj automático esqueleto trabaja con el movimiento de tu brazo, aguanta golpes y salpicaduras, y hace que nadie te pregunte la hora sin mirarlo primero. Movimiento japonés.

Instrucciones: añadir agua. Es una lata vacía con la etiqueta más seria que has visto, y funciona porque siempre hay alguien que tarda demasiado en leerla. Imprescindible en cualquier mochila imaginaria.

Ocho nodos que amasan el cuello y los hombros con calorcito, como el masaje que siempre pide y nadie le da bien. Mas de cuarenta mil reseñas de gente que ya no le prestá el suyo a nadie.

Una cobija con el dibujo de una pila cargando: cuando mamá se envuelve, está oficialmente recargandose y NADIE la puede molestar. Las reglas son las reglas.

Un vaso torneado en madera de roble carbonizada por dentro, como los barriles donde envejece el bourbon. Cada trago pasa por madera quemada y sale con historia.

Dos caballitos tequileros con forma de sanitario portátil, para brindar donde nadie pidió brindar. El toque de elegancia que tu fiesta no sabía que le faltaba.